Naufragio
Me siento como un naufrago en una isla desierta, debo aprovechar cuanto el mar devuelva de mi naufragio, y cuanto la isla me ofrezca, por precario e inadecuado que ello sea.
En esta playa no puedo planear más allá de los metros cuadrados que mi vista alcanza. Y aun ni siquiera eso. Las pequeñas lapas y las frutas para comer, las ramas y las oquedades para construir un refugio, y poco más. De momento.
En el horizonte de mi día, me propongo usar solo las palabras necesarias, y disfrutar del silencio. Recuperar restos de pensamientos y construir un entorno mínimo que me satisfaga. Poco más, y hoy deberá ser suficiente.
En la selva que tengo a mis espaldas se esconden los propósitos y las alegrías, acechan, me esperan, debo evitarlos, no puedo malgastar fuerzas en su fracaso, no entraré en esa selva. Confío en que propósitos y alegrías no salgan y me ataquen en la playa. Lo dudo. A campo abierto son fáciles de descubrir.
Ahora descansaré. Necesito recuperar fuerzas. Hace frío, pero el sol comienza a calentar. Me acurrucaré entre esas piedras, me arrullaré, y confiaré en que los sueños no me dañen.
Los primeros días de naufragio son los peores. Eso quiero creer, nacemos sin experiencia en naufragios. Pero necesito pensar que los próximos días serán mejores
En esta playa no puedo planear más allá de los metros cuadrados que mi vista alcanza. Y aun ni siquiera eso. Las pequeñas lapas y las frutas para comer, las ramas y las oquedades para construir un refugio, y poco más. De momento.
En el horizonte de mi día, me propongo usar solo las palabras necesarias, y disfrutar del silencio. Recuperar restos de pensamientos y construir un entorno mínimo que me satisfaga. Poco más, y hoy deberá ser suficiente.
En la selva que tengo a mis espaldas se esconden los propósitos y las alegrías, acechan, me esperan, debo evitarlos, no puedo malgastar fuerzas en su fracaso, no entraré en esa selva. Confío en que propósitos y alegrías no salgan y me ataquen en la playa. Lo dudo. A campo abierto son fáciles de descubrir.
Ahora descansaré. Necesito recuperar fuerzas. Hace frío, pero el sol comienza a calentar. Me acurrucaré entre esas piedras, me arrullaré, y confiaré en que los sueños no me dañen.
Los primeros días de naufragio son los peores. Eso quiero creer, nacemos sin experiencia en naufragios. Pero necesito pensar que los próximos días serán mejores
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sicam -